Ejercicio 1: Madres arrepentidas

Una amiga me comentó que el día 20 de septiembre presentaban un libro muy interesante en Traficantes de Sueños, una librería del centro. Así que no dudé y me pasé por allí.

El libro es Madres arrepentidas de Orna Donath, quien estuvo presentando su investigación este día. Llegué unos 30 minutos antes y cuál fue mi sorpresa cuando encontré la sala casi llena.  En unos minutos el aforo estaba completo e incluso había quedado gente de pie en la entrada.

madresarrepentidas

Lo interesante de estos encuentros es que da la oportunidad de conversar con la autora; de generar un diálogo colectivo donde voces diversas pueden aportar un punto de vista diferente, una inquietud particular o una experiencia con respecto a la maternidad que era el tema que nos reunía. Había madres, también sus hijxs; mujeres que trabajaban  en reproducción asistida; hombres, etc. Fui con la firme idea de tomar unas notas para escribir algo y aquí van algunas de las ideas:

Orna Donath, la autora, es la única persona en Israel que ha tratado este tema: el de madres arrepentidas. Para no dejar volar mucho la imaginación cuando se habla de esto, mejor acotar a qué se refiere. Arrepentimiento incluye a aquellas madres que a) nunca quisieron tener hijos y lo fueron; b) las que no se lo plantearon como una decisión y lo fueron, y c) aquellas que deseaban con vehemencia serlo y efectivamente lo fueron. Todas se arrepintieron. Quieren a sus hijxs, a las personas que son, pero no la maternidad. La autora lo ejemplifica con lo que sucede con algunas relaciones de pareja en que la relación se termina y una sigue ‘queriendo’ a la otra persona, pero decide separarse por otros motivos. En el caso de las madres y los hijxs no es tan sencillo.

El libro incluye 23 testimonios de mujeres israelíes donde se marca la diferencia entre ‘arrepentimiento’ y ‘ambivalencia’.  Lo expuso con mucha sencillez afirmando que muchas madres le habían reconocido que efectivamente hay días o momentos en que una desea que no existan, que desaparezcan un rato. A lo que Orna replicó: “pero, si pudieras volver atrás, ¿lo tendrías?”. Y muchas decían: “sí, no tengo duda”. “Pues entonces no te arrepientes. Eso es ambivalencia”, expresó rotunda.

Madres arrepentidas habla de aquellas mujeres que por diversidad de motivos si volvieran atrás no serían madres. Contó que en un encuentro con madres arrepentidas les preguntó si cambiarían de idea si ‘recibieran todo el dinero del mundo, una casa gigante, si tuvieran más tiempo para ellas mismas, etc.’ y todas mantuvieron su respuesta: NO. Ante esto, una de las asistentes preguntó si existía asistencia psicológica para esta mujeres que se sienten “delincuentes emocionales” por no sentir esa plenitud en la maternidad. Y Orna no dudó ni un segundo en aclarar que el arrepentimiento forma parte de nuestra vida y la vida sigue. Que no hay que solucionarlo. Ni buscar un tratamiento. Simplemente visibilizar esa diversidad de opciones. Porque una mujer debe poder elegir si quiere o no ser madre sin presiones sociales, familiares ni de ningún tipo.

Y es normal preguntarse, ¿y cómo le cuentan esto a sus hijxs?, ¿se lo han dicho? En la mayoría de los casos respondía con testimonios de las mujeres entrevistadas. En este, afirmaba que muchas no se lo habían dicho. Pero otras sí. La razón era transmitir a sus hijas que no ser madres es una posibilidad y así no perpetuar su misma situación.

Si estás interesadx en escuchar la presentación completa puedes encontrarla aquí.

NOTA: Además, me sorprendió la cantidad de actividades que tiene esta librería. Casi uno por día. Un increíble trabajo de gestión y programación. Así que si algún día estás por Madrid y no sabes qué hacer, visita su calendario y seguro que encuentras algo interesante. Otra de las cosas que me hizo salir aún más asombrada fue que, entre las asistentes, justo sentada detrás, escuché un acento familiar. Era chilena. Mi nostalgia hacia el país que me acogió los últimos cuatro años de mi vida me hizo poner la oreja. La miré y me resultó familiar. Quizá las ganas de encontrarme con alguna de mis amigas por sorpresa. O pensar que cualquier chileno/a que pasea por Madrid va a ser conocidx mío. Al finalizar la conferencia, me dí la vuelta. La miré y, antes de poder decir nada, fue ella quien intervino: “Bueno, saludémonos, ¿no?”. En mi mente repasé rápidamente todas las caras de personas conocidas en Chile hasta que… ¡Eureka! Es ella, la gestora de un espacio cultural de Santiago de Chile llamado Infante 1415 donde habíamos celebrado con Disco Sopa Chile (movimiento contra el desperdicio de alimentos) un evento en su centro hace ya un año. ¡Increíble! xD

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