La cocina siempre es el mejor lugar

Ya desde chica la mayor parte del tiempo que pasaba en casa era en la cocina. Ese espacio lleno de luz, blanco y con aromas, colores y sabores. Además, allí aprendí a trabajar con mis manos. Ver que mezclando esto y aquello salía algo maravilloso y sabroso. Aunque también había veces que salían cosas bien malas y hediondas. Aún así, mirando con perspectiva, era un festín para mis sentidos. Remangarse dispuesta a meter las manos en la masa. Mancharse. Probar. Rectificar. Cagarla y volver a empezar. Todo siempre supervisado por la ‘mamma’.

En la cocina solía compartir con mi madre y con mi hermano. Nos gustaba acompañarnos, colaborar en las mezclas y preparaciones. Conversábamos de cualquier cosa, picoteábamos por mientras hasta que la obra maestra estuviera en su punto. Un cafecito, un chocolate, su pancito o lo que fuera. De ahí, creo, viene mi amor por la comida, una buena conversa y, obvio, un/ conversador/a.

La cocina no siempre es un lugar entre cuatro paredes con horno, cocina a gas y una pava. De hecho, ¡puede ser mucho mejor! Un fuego crepitando en las noches patagónicas; su cocinilla a gas en mitad de la montaña o un pan con tomate y queso a pies de un volcán. El común denominador es el mismo: preparar sola o en compañía el alimento que nos nutrirá acompañado de personas y diálogo.

A lo que voy es que viajando he comprobado que la cocina sigue siendo uno de mis lugares preferidos. Donde surgen las mejores conversaciones; donde una conoce a las personas (por lo que come; por lo que dice mientras come y por lo que comparte) y donde se despliegan saberes gastronómicos impredecibles. Los mejores inventos salen de ahí… ¿Han probado pan tostado con leche condensada y merkén?, ¿y con cúrcuma y aceite de oliva? ¡De muerte!

A través de la gastronomía se aprende mucho de la cultura de cada zona. ¡Quién me iba a decir a mí que en plena Patagonía, tan lejos de la Península Ibérica, aprendería a cocinar Zarangollo (plato típico de Murcia). O, por ejemplo, centolla con mayo y limón, cazuela de cholgas secas, a preparar brasas para un buen pimentón con huevo y queso, etc.

Como dicen acá: Guatita llena, corazón contento. ¡A comer y a disfrutar que la vida es corta!IMG_4879

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